Los romanos se mostraron contentos con el nuevo emperador, y no era para menos. Volvieron a realizarse batallas de gladiadores, juegos y múltiples fiestas. Esto contrastaba con la actitud de Tiberio, que había sido un emperador austero al que no le gustaban este tipo de entretenimientos y los había suprimido. Así, Calígula se fue ganando al pueblo con este tipo de entretenimientos, y al mismo tiempo se hizo muy popular entre las legiones, ya que les otorgó una serie de “pagas extras” para celebrar su elección como emperador.
Parece ser que a los pocos meses de su elección cayó gravemente enfermo , y a raíz de esto sufrió un trastorno mental provocando , a partir de ese momento, que actuara como un loco. Otra versión es que fue la liberación del control al que se hallaba sometido bajo Tiberio, lo que le hizo comenzar a actuar así, motivado por sus trágicas infancia y adolescencia, durante los cuales perdió a gran parte de su familia , debido a purgas realizadas por el propio Tiberio.
Comenzó a imponer el culto a su persona : mandó construir varios templos dedicados a sí mismo, y en su interior se levantaban grandes estatuas que lo representaban.
Igualmente, se dedicó a acabar con familias enteras de senadores, generales y patricios romanos, a los que enviaba a la arena del circo o a trabajos forzados, después de haberles usurpado sus fortunas.
Una de sus extravagancias más conocidas es la desmedida adoración que sentía por su caballo Incitatus, al que consideraba su único amigo : le regaló un palacio, repleto de sirvientes que le cuidaban, y tenía planeado nombrarle senador.
No todo fue negativo durante su gobierno: se decía que era un excelente diplomático, y consiguió una serie de tratados con pueblos colindantes que llevaron la paz a las fronteras del Imperio romano.
Aún así, su mandato duró poco, ya que se granjeó el odio del Senado, integrado por gran parte de la nobleza romana. Así, en el año 41, cuando llevaba solamente cuatro años ostentando el cargo de emperador, sufrió una conspiración . En una de sus visitas al Senado fue brutalmente apuñalado, sin que pudiera salvarle su guardia personal. De esta forma trágica, al igual que muchos otros emperadores romanos, acabó su vida.